En la mañana fuimos a Lol-tún. En las grutas de Lol-tún hay pruebas de los seres humanos a causa de las pinturas rupestres. Hay pinturas de manos, humanas, rostros, animales en las cuevas de Lol-tún. Mi parte favorita de Lol-tún fue la sala de columnas. Las piedras hacen un sonido como el nombre de la gruta de Lol-tún.
Después de Loltún, fuimos a Labná. Esta al sur de Uxmal y tiene un palacio. El palacio tiene dos pisos y es una de las estructuras más grande de la región Puuc. Hay un camino que conecta al arco. Mi parte favorita de Labná fue el mirador. Tiene un templo encima de una pirámide. Nosotros no pudimos subir el mirador.
Después del almuerzo en Uxmal, vimos las ruinas mayas. La mayor parte de la arquitectura visible fue construida aproximadamente entre el año setecientos y mil cien. El guía turístico dijo que Uxmal fue construido tres veces. Vi el palacio del gobernador, el cuadrángulo del convento, el juego de pelota y la gran pirámide del Adivino, su otro nombre es “la pirámide del ilusionista”. Jonh Lloyd Stephens escribió un libro sobre el Adivino y dijo que fue construido en una noche. El cuadrángulo del convento es un palacio del gobierno. El juego de pelota es donde se juega este ritual antiguo. Subimos la gran pirámide. Las pinturas y tallados en las ruinas explican su historia y a los gobernantes.
En mi opinión, la excursión de Lol-tún, Labná y Uxmal fue increíble. Las ruinas mayas son asombrosas porque ellas se construyeron con sus manos. Los árboles en las grutas de Lol-tún son interesantes y muy grandes. Mi parte favorita en la excursión fue cuando subimos a la gran pirámide por la vista de Uxmal.